Facetas liberales. Ensayos en honor de Manuel F. Ayau

Una colección de ensayos sobre el liberalismo en honor al rector fundador de la Universidad Francisco Marroquín, Manuel F. Ayau.


Como al pasto el rocío

Amable Sánchez, maestro del soneto, pervivirá en la memoria de los lectores de su libro, sobre todo en quienes aman y admiran esta combinación métrica, nacida en Italia y extendida a todas las literaturas modernas. El soneto, gracias a los poetas que lo siguen cultivando, ha superado los vaivenes del tiempo y, al igual que el verso romance castellano, conserva su vigencia.


Clásicos del pensamiento político

Solemos vivir nuestro día a día sin prestar atención al conjunto de ideas que sustentamos. Quizá se deba a que las hemos adoptado a lo largo de nuestra experiencia vital. Una de ellas, por ejemplo, establece que, por el solo hecho de ser personas individuales, tenemos derechos que no nos han sido otorgados por nadie y, por lo tanto, nadie puede tampoco despojarnos de ellos. En el transcurso de la historia occidental, algunas de las mentes más inquisitivas y mejor dotadas se han adentrado en estas ideas. En vista de que las mismas delinean el marco intelectual en el que nos desenvolvemos hoy, tenemos la obligación de estudiarlas como ciudadanos del siglo XXI. Porque estamos en deuda con Aristóteles, Marco Tulio Cicerón, San Agustín, Nicolás Maquiavelo, Thomas Hobbes, René Descartes, John Locke y Alexis de Tocqueville, por mencionar sólo algunos. Independientemente de si abordamos su obra en actitud laudatoria o crítica, los mencionados, y otros como ellos, han configurado el pensamiento político de Occidente –nuestra patria cultural–, y por eso podemos afirmar que, de una u otra manera, vivimos bajo su influencia. Así lo entendió el Lic. Jesús Amurrio cuando elaboró esta compilación, cuya reedición la Universidad Francisco Marroquín se complace en presentar.


La gran estafa

La gran estafa es más que solo un título resonante al mejor estilo Hollywood. Es en realidad un relato agudo, triste a veces, emocionante siempre, que engarza al lector en la historia de un iberoamericano que sucumbió, como tantos, al canto de sirena de los totalitarismos del siglo XX.
El joven peruano que se sumergió en el remolino de eventos agazapados bajo una atractiva retórica justiciera, emergió del vendaval —décadas después— como un hombre maduro, dolorosamente desencantado de lo que creyó una cruzada libertaria y que no resultó más que una mezcolanza peligrosa de luchas por poder, mezquindades, megalomanías y confusiones conceptuales.


Memoirs and Comments on the Founding of Universidad Francisco Marroquín and its Antecedents

When Ayau started UFM, statist, populist and Marxist ideas were converging in a huge wave of followers in Latin America. Sometimes armed, sometimes peaceful. In a country that has had as much violence as Guatemala, what he did takes on a level of personal risk that is almost heroic.
Carlos Alberto Montaner, author and journalist Madrid

It is thanks to intellectual promoters like Ayau that ideas and institutional models advance in the world.
Martín Krause, economist Buenos Aires

UFM is not an isolated case of a small university in a remote spot of the world. Rather it is a true example to follow. It shows that it is possible literally to found an “idea factory” with a lasting and well defined classical liberal profile. I know of few institutions in the world that have inspired the creation of such an important repository of persons who not only understand but are committed to all aspects of liberty.
Roberto Salinas, philosopher and economist Mexico City


José del Valle: El político de la independencia centroamericana

La idea de trabajar sobre la figura de Valle surgió a comienzos del 2002, cuando el autor se encontraba en proceso de elegir un tema para su tesis doctoral en Historia, grado al que finalmente accedió en el 2008, en la Universidad Torcuato Di Tella, de Buenos Aires. El primer contacto con Valle fue al conocer la biblioteca de la Universidad Francisco Marroquín, en la que se guarda gran parte de la colección que supo reunir José del Valle a lo largo de toda su vida. Desde ese momento se despertó su curiosidad por saber quién sería la persona que a comienzos del siglo diecinueve se dedicaba con tanto esmero a mantener semejante colección. De ahí en adelante, y gracias a la ayuda de muchas personas, pudo llevar a cabo este trabajo.

A la hora de analizar la historia de Centroamérica en los albores de la independencia, la figura política de José del Valle se destaca como una de las más importantes. Un análisis biográfico del hombre nacido en 1777 en la Villa de Choluteca, Honduras, permite comprender mejor el proceso de transición entre el período colonial y los primeros años de la etapa independiente. Es decir: a diferencia de lo que se sostuvo en las obras tradicionales sobre este período, que en general marcan una clara ruptura entre el período colonial y el independiente, en este trabajo se destaca que entre 1810 y 1830 Centroamérica experimentó una etapa de transición de un gobierno de orden monárquico, asociado a la Corona española, hacia una república independiente, con todos los cambios e inestabilidades que dicho proceso implicó. Uno de los objetivos de este trabajo es demostrar que la orientación política de Valle estaba más en sintonía con un liberalismo moderado y gradualista que, como comúnmente se piensa, con una postura conservadora. Es precisamente el objetivo central de este trabajo analizar la faceta política de Valle, ya que él era esencialmente un político, antes que un intelectual.


Marroquín y Las Casas: Una querella histórica

En este ensayo Francisco Marroquín y Fray Bartolomé de Las Casas protagonizan en Guatemala una querella cuyos ecos aún se escuchan. El propósito es comparar las personalidades de estos personajes en términos más equitativos para un hombre que, como Francisco Marroquín, hizo todo aquello que Las Casas nunca fue capaz de llevar a cabo. Ambos personajes dejaron una profunda huella en el desarrollo de la nacionalidad y la cultura de Guatemala.


La libre empresa

Este es un libro con suerte. Nació con el propósito de ser sólo un texto coyuntural y sucinto, de esos que, como diría Jardiel Poncela, se leen mientras sube el ascensor, y ha sobrevivido veinticinco años. Lo escribí con el propósito de difundir el ideario liberal en un país que, como Guatemala, estaba sometido a dos fuerzas enfrentadas y opresivas: el marxismo y el militarismo.

Ningún espacio se permitía entre ambas, menos a quienes amábamos la libertad y la paz.

No todos los libros que hoy se publican sobreviven tanto tiempo. Tampoco las ideas que en ellos se vierten. Muchas envejecen, otras se esfuman o pasan de moda. La fortuna de este texto reside en que sus conceptos se han vuelto con los años moneda corriente. Por eso, al verle hoy en esta nueva edición, tan moderno y bien vestido, no puedo por menos de saludarlo con el gozo del padre que, veinticinco años más tarde, ve a su hijo convertido en un adulto.


El genio de Occidente

Este es un libro muy necesario. En forma extraordinariamente breve nos proporciona una brillante reseña del desarrollo, a lo largo de poco más de dos milenios, de aquellas ideas que han moldeado el orden político y la civilización misma de Occidente.

Pocos académicos poseen el conocimiento enciclopédico requerido para escribir un libro como éste, y poquísimos son los que tienen además la habilidad para relatar la historia de una forma tan atractiva para el lector general. El Profesor Rougier es esa rara excepción: un erudito y un escritor.

El autor tiene una preparación especial para el cumplimiento de esta tarea. Es un filósofo distinguido que se ha interesado toda su vida por la historia de la filosofía y de la ciencia, y durante más de treinta años se ha interesado cada vez más por el escenario político contemporáneo. De hecho, en algún momento contribuyó eficazmente a promover el movimiento en favor del reavivamiento de los principios de la sociedad libre que es ahora uno de los signos esperanzadores de nuestro tiempo.


La novela y la historia

Discurso pronunciado por Francisco Pérez de Antón durante la ceremonia en la que recibió el Premio Nacional de Literatura 2011.